Normas: ¿cuáles son las soluciones ecológicas y económicas?

El mercado de productos menstruales reutilizables para mujeres está creciendo. En los países ricos, las compresas lavables y otros productos reutilizables son adoptados casi universalmente por las mujeres. Son muy prometedoras para las mujeres de los países en desarrollo, ya que son alternativas mucho más económicas y ecológicas que las compresas desechables.

La historia de la menstruación

Actualmente, las compresas y los tampones desechables parecen ser indispensables, pero su aparición en el mercado es muy reciente. Hasta principios del siglo XX, las mujeres se limitaban a sangrar en sus ropas o a convertir trozos de tela en compresas reutilizables. Otros absorbentes, como la corteza o el heno, se utilizaban para fabricar almohadillas desechables. Los tampones desechables aparecieron por primera vez en 1921, cuando una marca inventó el algodón celular, un material superabsorbente utilizado como vendaje médico durante la Primera Guerra Mundial. Cuando las mujeres empezaron a trabajar, la demanda de productos desechables aumentó y las campañas de marketing promovieron esta demanda basándose en la idea de que el uso de productos desechables liberaba a las mujeres de los antiguos métodos para ser modernas y eficaces.

Soluciones sostenibles y ecológicas

La cuestión de una nueva alternativa sobre el uso de soluciones sostenibles durante la menstruación proviene de la aparición de la conciencia medioambiental sobre los residuos menstruales. Esto ha llevado a la fabricación de productos sanitarios fiables y sostenibles. Los productos sostenibles que se ofrecen son las compresas lavables reutilizables de tela y la copa menstrual. La mayoría de las compresas reutilizables son biodegradables y su coste es mucho menor que el de las desechables. Son más fáciles de manejar que las compresas de tela tradicionales. También existen en el mercado gamas de bragas para el periodo que absorben la sangre menstrual y que luego pueden lavarse con normalidad. La copa menstrual se fabrica ahora con silicona de grado médico, lo que contribuye en gran medida a la gestión de los residuos.

¿Qué pasa con las compresas usadas?

En la gran mayoría de los países en vías de desarrollo, las mujeres se deshacen de sus compresas lavables o desechables con sus residuos habituales o en los arroyos y cunetas cercanos a sus casas. Esto se está convirtiendo en una de las preocupaciones de los gobiernos de estos países. Aumentan sus esfuerzos para que estos residuos sean tratados de forma más ecológica y limpia, encargando incineradoras en escuelas o lugares públicos. Por eso varios países quieren introducir la iniciativa de la copa menstrual lo antes posible.

Para que estas iniciativas sostenibles sean adoptadas por todas las mujeres, es importante la información. Es importante adoptar estas soluciones para que las mujeres utilicen estas alternativas económicas y sostenibles para la ecología, pero también para su salud menstrual.

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